XacopediaRitter, Sebald

También citado como Sebald Rieter y Rieder. Patricio de Núremberg, Alemania, hijo del peregrino Peter Ritter (s. XV). Sebald peregrina a Santiago de Compostela en el año 1462 siguiendo una tradición romera que había iniciado su padre. Al igual que él, dejó un escrito de su experiencia en el que se conjugan los intereses comerciales con la autoconciencia del patricio de aquel entonces, que recoge y ensancha formas de vida propias de la nobleza. Según las notas de este diario, tardó 35 semanas en completarlo y le costó 400 guldas.
Comenzó el Camino en compañía de su cuñado Alex von Liechtenstein y en Ginebra se les unieron Hans Ortolff, Ulrch Haller y Erhart Pessler, dando así lugar, junto a sus criados, a una comitiva completada con diez caballos. Antes de partir, estos viajeros se hicieron con salvoconductos y cartas comendatorias del conde de Sajonia, del obispo de Würzburg y del duque Luis IX de Baviera-Landshut. Con ellas garantizaban un viaje seguro y exento de grandes riesgos. Estos documentos parecen ser muy normales a ojos de los comerciantes de Núremberg. En este sentido, en su relato se encuentran las reiteradas citas a los grandes honores y las estimables ayudas que le prestaron en el viaje a él y a sus compañeros los miembros de la alta nobleza. Esta buena sintonía entre ambas clases sociales pone de manifiesto el poder económico y la consideración social de la que gozaban los patricios o burgueses alemanes.
Poco antes de llegar a Santiago, los caballos de la comitiva estaban tan exhaustos que fueron cambiados por mulas. Una vez en la catedral compostelana, colgaron sus escudos de armas en el coro, una costumbre entre los peregrinos de clase social alta -también lo había hecho su padre-. Por su parte, Sebald ordena restaurar un cuadro que su progenitor había colgado en el coro de la catedral y hace que se incluyan las representaciones de su padre, su madre, su mujer y él mismo junto al apóstol Santiago, además de añadir un gran crucifijo.
Tras una estancia de ocho días en la meta compostelana, el grupo de peregrinos siguió hacia Fisterra. Afirma que allí “yace en el monte [de Fisterra] el cuerpo del venerable señor san Guillermo quien hizo allí muchos milagros”.
Los datos de su peregrinación fueron recogidos por Hans Ritter en un libro de viaje junto con otros textos. El periplo de Sebald está expuesto en prosa clara y coherente. No deja entrever ningún sentimiento o impresión personal, así como tampoco especial fervor religioso o devoción por Santiago, aunque pone de manifiesto el gran respecto por las peregrinaciones existente en esta familia. El propio Sebald peregrinó a las principales metas del cristianismo en poco más de diez años: Roma en 1450, Santiago en 1462 y Jerusalén en 1464. [XIV]


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