XacopediaObanos

Localidad de 850 habitantes (414 m) en el Camino Francés a su paso por la comunidad foral de Navarra. A 685 km de Santiago. Se encuentra al final del llamado Camino Aragonés, que conecta el puerto oscense de Somport con Puente la Reina, villa situada inmediatamente después de Obanos.

Dos razones confieren una significación notable a esta población de origen medieval y con un rico y cuidado patrimonio arquitectónico. En ella confluyen los itinerarios del Camino Francés procedentes de Roncesvalles y Pamplona -Camino Navarro- y Somport y Jaca -Camino Aragonés-, para convertirse en uno solo -al margen de las bifurcaciones existentes- hasta Santiago. Es también en Obanos donde se realiza la famosa y casi única representación estable de todo el Camino inspirada en las leyendas jacobeas: el Misterio.

En el primer caso, el hecho de que la guía del peregrino del Codex Calixtinus (s. XII) señale que es en la inmediata localidad de Puente la Reina donde el Camino Francés se hace uno solo oscureció el protagonismo que, si queremos ser precisos, corresponde a Obanos. Diversos estudiosos sitúan la confluencia histórica en las inmediaciones de esta localidad, aunque se han indicado distintos puntos para ella. Actualmente los peregrinos de ambos itinerarios se encuentran por primera vez en la plaza de los Fueros, en el centro de esta localidad.

Desde el Año Santo compostelano de 1965 está marcado otro punto de confluencia. Aparece a la salida de la localidad y ya a las puertas de Puente la Reina. Consiste en un monumento al peregrino, del escultor Gerardo Brun, que evoca la relevancia de este simbólico punto de encuentro para los jacobitas del Camino de Roncesvalles que no entran en Obanos y continúan por carretera. “Y desde aquí todos los Caminos a Santiago se hacen uno solo”, se lee en la placa. Nada más pasar este lugar, los dos caminos, convertidos definitivamente en un solo -ahora sí-, inician su entrada en Puente la Reina.

Como muestra de su gran tradición jacobea, la hermosa localidad aún conserva la huella de su viejo hospital de peregrinos. Actualmente funciona un albergue privado.

El Misterio//// El Misterio de Obanos o de San Guillén y Santa Felicia es una representación escénica de carácter popular en la que colaboran, de una forma o de otra, la gran mayoría de sus habitantes. Como ya dijimos, es la única gran obra de escena vinculada al Camino que se celebra en toda España, gracias al esfuerzo de los vecinos e instituciones locales.

Su origen hay que buscarlo a principios de los pasados años sesenta, cuando el sacerdote Santos Beguiristain escribió el texto de la representación, posteriormente adaptado por Manuel Iribarren. Beguiristain tomó como motivo una leyenda medieval con cierta tradición histórica. Se cree que los dos personajes principales pudieron vivir una historia parecida en algún momento de los siglos XII al XIV. Fuera como fuese, la leyenda logró gran arraigo popular, difundida ya desde el siglo XIV.

El relato, con leves variaciones, muestra a la princesa Felicia de Aquitania convertida en ermitaña y benefactora de peregrinos pobres en un lugar de esta zona -Amocáin- impresionada por su peregrinación y la de su hermano Guillermo -citado como Guillén-, duque de Aquitania, a Compostela. Este, al que también se alude en Obanos como San Guillermo, al conocer que su hermana no piensa volver a Aquitania, viaja a Amocáin para convencerla de que abandone su nueva y dura vida. Viendo que no cambia de actitud, desesperado, la mata. Se arrepiente al momento y peregrina a Compostela, convirtiéndose también él, al volver de Santiago, en ermitaño en el monte Arnotegui, a unos 2 km de Obanos, en las cercanías de una ermita románica allí dedicada a Santa María y que desde estos sucesos se conocerá popularmente con el nombre de este noble.

La ermita, decorada en parte con pinturas murales inspiradas en la historia de los dos hermanos, conserva una urna con reliquias, entre las que no está la más preciada, el cráneo de Guillermo, depositado en la iglesia de San Juan Bautista (s. XX) de Obanos. Se conserva en un relicario de plata que representa su rostro y sobre el que se hace correr cada jueves de Pascua una prueba del excelente vino que produce la zona, para santificarlo y garantizar la calidad de la nueva cosecha. Las reliquias de Felicia se depositaron en Labiano, pequeña localidad navarra cercana a Obanos.

Los dos hermanos podrían ser descendientes del duque Guillermo X de Aquitania, quien había abierto la gran tradición peregrinatoria jacobea de esta familia en la primera mitad del siglo XII. Su peregrinación fue una de las más desdichadas y famosas de cuantas llegaron a Santiago, dando lugar a una de las leyendas compostelanas más conocidas.

El Misterio se representó por vez primera durante el Año Santo compostelano de 1965, y conservó su periodicidad anual hasta 1977. Se recuperó con motivo del Año Santo de 1993 gracias a la Fundación Misterio de Obanos, que en 1999 le dio una nueva orientación promoviendo su representación bianual durante el mes de julio. En las escenificaciones celebradas desde los años sesenta participaron como actores la gran mayoría de los vecinos, para los que se confeccionaron unos mil cien trajes de época -reinas, nobles, abades, monjes, guerreros, gente del pueblo, etc.-. Las más sonadas representaciones tienen lugar durante los años santos compostelanos. El Misterio es Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 2002. [MR]


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